
Cuál es la mística que esconde un abrazo, que a veces, similar al silencio dice más que cientos de palabras, que por más bien conjugadas que estén, no representan lo que verdaderamente esos sujetos están sintiendo.
Quién pudiera explicar cómo es que unos brazos rodeando al semejante, establece tal conexión de esos seres, que inaugura un nuevo lenguaje que deja hablar a esos cuerpos; y es en ese acto solemne y único, en que la tristeza, la alegría, la necesidad del otro, el amor, la compañía, se expresan como mimos, que aún acallados dejan traslucir el significado de sus pretensiones en cada movimiento.
Cómo es que ese gesto tan simple pero bello, enlaza a dos personas aunque tan solo sea unos breves instantes alcanzando el significado que cada cual quisiese otorgarle.
Es por eso que…






