La noche con sus encantos, lleva a que pensamientos, sentimientos y delirios varios, afloren.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Viviendo las flaquezas

Opresión, ahogo, desasosiego. De repente esa curva elevada al cielo que había formado en mi rostro comisuras de alegría, en sintonía al brillo de los ojos, empezó a desdibujarse, contorneándose  hacia una tierra que se amarraba al nudo del habla impidiéndome proseguir. Tuve que detenerme ya que aquellas lagrimas dormidas en un tiempo maquillado de buenos momentos, empezaron a asomarse sin permiso, desbordadas cual caudal de rio crecido que se atropellaban por salir, quizás por el temor a volver a ser ocultadas, sin entender el cómo o el porqué ahora, después de tanto tiempo es que decidí entregarme a ese irrefrenable deseo de sentir, de expresar aquello más puro y verdadero. Un torrente de angustia contenida que requería hacerse presente para hacerme saber que allí estaba, y mostrarme desnuda ante mis mayores flaquezas. Pude así verme desvalida de herramientas, de posturas, y hasta de la lógica más certera. Sólo sé que por un instante decidí entregarme a sentir y a vivir lo que me pasaba, a atreverme a mirar la simple complejidad del alma.