La noche con sus encantos, lleva a que pensamientos, sentimientos y delirios varios, afloren.

miércoles, 5 de mayo de 2010

..Un nuevo día, un nuevo desafío...


Un nuevo día, un nuevo desafío.
Nuevos disgustos, nuevos problemas, nuevos dolores. Pero puedo visionar una nueva posibilidad de un horizonte a alcanzar.
Metas lejanas, inalcanzables. O grandes desafíos que afrontar?
Me quedo aquí agotada, vencida, abatida por esos obstáculos que constantemente me impiden llegar. O me lanzo en ese camino cuesta arriba que me quiere doblegar a cada paso, que pretende que me crea incapaz, débil, desdichada, inútil, inferior; pero al cual puedo superar si realmente la cima de esa colina que es la vida quiero yo conquistar.
Puedo pensar que todo lo malo solo puede pasarme a mí y que nada bueno ha de ocurrirme. O puedo creer que solo son cuestiones pasajeras que también acabaran, y que a todos nos suceden, y que existe a cada momento una posibilidad de atrapar esas fugases oportunidades que podrían cambiar la jornada, tornándola en una buena jornada, y que tantas veces las dejamos ir.
Puedo amanecer detestando éste que soy, quejándome de lo que hago mal, de lo que me equivoqué, pero sin hacer nada, conformándome con que ya soy así. O puedo agradecer la nueva alba que, aunque no pueda hacer olvidar mis desaciertos, pueda permitirme perdonarme y darme un intento de cambiar, que con las armas de fuerza de voluntad y paciencia se ha de lograr.
Puedo congelar el tiempo en esas historias, en esas personas que quedaron en el pasado y que me atan, sin poder avanzar, enclaustrada de un recuerdo, de un qué hubiera sido, en lo que fue, en lo que no. O puedo tenerlas presente, pero sin descuidar mí presente, y mi proseguir, que es el camino que a mí me toca vivir.
Puedo ver las cosas de modos tan disímiles con cada claro del sol. Puedo hacer que mis días sean lluviosos, nublados, tempestuosos; o radiantes, apacibles, agradables… independientemente de cómo se perciba exteriormente. Es más una decisión, que lo que muchos creen, lástima que algunos no puedan verlo. Es por eso que voy apresurada, me apresuro porque no quiero desaprovechar el tiempo:
*tengo 24 horas que dura este día para empezar a cambiar lo que tanto detesto, para crecer, para aprender, para superarme, para ser lo que realmente quiero.
*tengo 1440 minutos de este día para vislumbrar esas metas que anhelo, y proponerme con afán alcanzarlas sin claudicar en el intento.
*tengo 86400 segundos de este día que comienza para disfrutar de quienes tengo a mi lado, repitiéndoles cuanto los quiero; para llenar mi espíritu de lo que me gratifica; para dejar de lado los miedos, y animarme a vivir, viendo no sólo lo gris de algunos momentos.
“En fin, tengo un Nuevo Día, un Nuevo desafío: aprovechar cada instante de mi Vida en ser y hacer un poquito más Felíz”
--- Aprovecha tú también tu nuevo día, y no dejes que sea uno más perdido en el tiempo, que se desperdició sin intentar sonreir y afrontar al Desafío que sólo TÚ estás destinado a vencerlo--